lunes, 3 de diciembre de 2007

Caballeros

Los Caballeros han representado en nuestra historia los ideales de Honor y Valentía, de la corrección y la lucha contra la injusticia. En la literatura épica y fantástica encontramos numerosos relatos de nobles caballeros ataviados con magníficas espadas de leyenda y relucientes armaduras, montados en sus corceles y portando orgullosos el escudo pintado con la heráldica familiar.

Los relatos del Rey Arturo y sus Caballeros de la Mesa Redonda sembraron en las mentes de generaciones aquel ideal glorioso de gestas heroicas, la literatura haría lo suyo con las hazañas del Cid, y Sir Walter Scott escribiría sobre Ivanhoe.


En los juegos de rol asociamos el personaje Caballero como un bravo guerrero de origen noble, que es capaz de desenvolverse con igual destreza en la batalla como en la política de la corte.
Diestro en las armas y con una habilidad superior en el cabalgar, el Caballero es un personaje que vive de acuerdo a un código moral que guía su vida y sus actos.

Históricamente los Caballeros eran considerados las fuerzas de elite en los ejércitos, que desequilibraban en las batallas, verdaderos acorazados de poderosas armaduras, espadas afiladas y grandes caballos los cuales arrasaban a los enemigos al paso de su carga arrolladora.


Ya por el siglo XII la Caballería era un estilo de vida, solo apto para aquellos de origen noble que pudiesen mantener el elevado costo de su equipamiento y sirvientes, además de estar dispuesto a defender al señor feudal al que juraban lealtad.

En estos tiempos los Caballeros se regían por un Código de Caballería que consistía en un código básico y amplio que marcaba las directrices morales de sus obligaciones:

  • La protección a las mujeres y a los débiles.
  • El triunfo de la justicia frente a la injusticia y el mal.
  • El amor a la tierra natal.
  • La defensa de la Iglesia, incluso a riesgo de perder la vida
La realidad era bastante distinta a la imagen romántica que poseemos, ya que pocos de estos nobles respetaban este código, utilizándolo para su conveniencia.

Quizás los pocos que respetaron este código y lo hicieron una guía para su actuar fueron los que inspiraron los relatos heroicos, aquellos en que el Honor era la piedra angular de vida, el compromiso más solemne, donde la palabra empeñada no podía ser quebrantada.


El código y las reglas de honor, tejían un complejo patrón de conductas lo cual los elevaba por sobre el común de las personas, no utilizar armas de proyectiles en sus batallas, solo cara a cara y cuerpo a cuerpo con su oponente, no rechazar un desafío y nunca retroceder ante un oponente.

Los preceptos de este código son:

Valor (al servicio de la justicia), Justicia (sin interés personal), Lealtad (compromiso inquebrantable), Defensa (al señor), Coraje (elegir el camino difícil), Fe (en Dios), Humildad (valorar a los demás), Generosidad (facilita la clemencia), Nobleza (fiel a las virtudes, ser un ejemplo), Franqueza (sinceridad).


En la fantasía encontramos como ejemplo a los Caballeros de Solamnia del mundo de Dragonlance, en el cual su código era muy simple “Est Sularus oth Mithas” que quiere decir “Mi honor es mi vida”, esta frase es la directriz de su actuar y rige para toda su vida, es lo que los Caballeros llaman El Código y la Medida.


En el mundo de fantasía de Palladium el código de los caballeros es más amplio y rige cada aspecto de la vida:

1- Para vivir hay que ser digno de respeto y honor por sobre todo.

2- Juego Limpio: Nunca atacar a un oponente desarmado; nunca cargar a un oponente desmontado; nunca atacar por la espalda; no a la trampa; no a la tortura.

3- Nobleza: Exhibe disciplina; muestra respeto a la autoridad; obedece la ley; administra justicia; administra piedad; protege al inocente; respeta a la mujer.

4- Valor: Exhibe coraje en la palabra y el actuar; venga a los agraviados; defiende al débil y al inocente; pelea con honor; nunca abandones a un amigo, aliado o a una causa noble.

5- Honor: Siempre mantén tu palabra de honor; mantén siempre tus principios; nunca traiciones a un confidente o camarada; evita el engaño; respeta la vida.

6- Cortesía: Exhibe buenos modales; se educado y atento; respeta al anfitrión, a la autoridad y a la mujer.

7- Lealtad: A Dios; al Rey; a la patria; y al Código de Caballería.

De la misma forma que los Caballeros se agrupaban en órdenes en la edad media para apoyar las Cruzadas, como los Templarios, los Hospitalarios y los Teutones, en la fantasía los Caballeros forman parte de órdenes como los Caballeros de Dol Amroth y Rohan en el Señor de los anillos, o la Orden de la Corona, Espada y Rosa en Dragonlance.

La historia nos muestra que nuestro ideal caballeresco en la realidad no fue tan glorioso, y que algunos sufrieron un destino cruel, como es el caso de los Templarios.
Pero para los que siguieron aquellos nobles ideales, la fantasía perpetua su legado.

Jugar un Caballero es una experiencia atractiva, tanto por la exigencia moral como por lo que se espera de él, un secreto... para jugar un caballero se debe entender que el código es una ayuda para seguir el camino correcto del honor y no un peso o un impedimento.

6 comentarios:

Senecio dijo...

Muy buena la nota. Un aporte, la estructura de la espada de los caballeros medievales incluía una cruz, si invertían la espada clavando la hoja podían incarse a rezar de rodillas. Un buen ejemplo de como la religión siempre a ido unida a las armas.

David dijo...

Hola Senecio, de hecho esa parte de la que hablas en la espada se llama "Guarnición" y la protección de la mano, que está compuesto por dos brazos transversales a la hoja que protege la mano de la hoja del rival se llama "Cruz".

Me resulta muy atractiva la imágen de una espada clavada invertida sobre un túmulo de rocas, la tumba de un caballero, su arma y su símbolo en la vida y en la muerte.

Gracias por el comentario.

reina Yadis dijo...

Mientras leía esta descripción me venían a la mente Sturm, (que ya mencionaste), el código que recitaba Bowen (en Dragonheart), o la imagen de Etienne Navarre en su magnífico caballo negro (Ladyhawke)
Me cuesta imaginar una aventura sin la presencia de un caballero.

Un saludo! :)

David dijo...

Bowen.. excelente me gusta mucho esa película y la voz de Sean Connery le aporta muchisimo al dragón, Ladyhawk muy muy buena y recordándola debo decir que me falto describir un elemento de los Caballeros, el amor.
Es cierto los caballeros son protagonistas y líderes y si hay una doncella o enamorada el caballero hará lo imposible por lograr su objetivo.

Cadvalon dijo...

Yo hay una cosa que me alucina sobre el tema caballeros, y es que la gente "se flipa" con los samurai, su honor y sus rollos olvidandose de que lo que leemos normalmente es el equivalente de las novelas de caballerías europeas (que cierto eran irreales pero tanto como para decir que ninguno las cumplía...) recomiendo un gran libro de historia titulado Guillermo el Mariscal (o William Marshall) del historiador francés Duby que habla sobre un personaje real de Inglaterra feudal que gracias a su habilidad en los torneos pasó de don nadie a consejero de reyes e incluso a regente. También recomiendo cualquier material del grandioso juego de rol que es pendragon (ahora publicada su 5ª edición por White Wolf) para mí el juego que mejer refleja el mundo "ideal" de la caballería.

David dijo...

Saludos Cadvalon: Tendré en cuenta el libro, sobre Pendragon, de caballeros para caballeros, tengo gratos recuerdos de este excelente juego.