martes, 25 de marzo de 2008

10.000 A.C.

Ya han pasado varias semanas desde su estreno y por lo menos ya ha disminuido el mal sabor que me dejó verla. Es increíble como Hollywood se las ingenia para producir con gran cantidad de recursos y medios técnicos porquerías de nivel monumental, lo increíble es que tras cada nuevo anuncio y trailer de una nueva película volvemos a ilusionarnos esperando ver una gran obra del género.

Si tomamos en cuenta que su director es Roland Emmerich, creador de bodrios como “El Día de la Independencia” (el presidente de Estados Unidos pilotando un avión de combate) y “El día después de mañana” (cambio climático express), era de esperar que 10.000 A.C. tuviese animales explotando o cavernícolas con ametralladora.

Mi gran molestia consiste en que 10.000 A.C. tenía el camino abierto para ser una película importante en el género ya que la época del Pleistoceno en la era Cuaternaria prácticamente no está registrada en el cine, y cuenta con tres elementos que son campo de cultivo de buenas ideas como son: un mundo completamente abierto y nuevo donde el hombre comienza a dar sus primeros pasos, la existencia de la Megafauna y la apasionante Era del Hielo producto del enfriamiento planetario, una era de sobre vivencia y adaptación.



La película si bien no es histórica y nunca pretendió serlo (ojalá que no) deja en evidencia que la imaginación del Sr. Emmerich y sus asesores está reñida con la coherencia, ya que en este mundo llamado tierra un animal de varias toneladas de pelo y grasa como el Mamut “no puede sobrevivir en el desierto”, junto con esto pensar que un Smilodon (Tigre Dientes de Sable) puede ser un tierno gatito doméstico amigo del protagonista es descabellado.

Por otro lado si bien recurren al mito originario del héroe elegido por un destino superior, en ningún momento logra convencer y lo que es peor, el espectador nunca se siente identificado con su causa. Es que el protagonista D’Leh (un extrañamente caucásico hombre africano, de la única tribu de hombres blancos rastafaris que hablan en ingés) nunca sacrifica nada, el solo está en el lugar correcto.

D’Leh no arriesga, y cuando intenta algo siempre falla, arrastrando con sus errores a los que lo acompañan para finalmente conseguir lo que quiere sin haber hecho nunca nada. Durante la película se siente que a él solo le ocurren las cosas por casualidad, mientras se trata de recalcar que es su destino.

Si bien la idea del choque de la tribu con una cultura más evolucionada (Egipcia) es interesante, en la pantalla quedó pobremente lograda y solo trae el recuerdo de escenas de Apocalypto (de mejor factura y argumento), lo cual sepulta aún más a 10.000 y su endeble historia.

Un gran despliegue de efectos especiales y criaturas que asombran pero solo plantean un fondo para una historia débil que se olvidará a las pocas horas.


Personalmente desde niño que tengo un interés por esta etapa de la historia de nuestro planeta, como he dicho anteriormente este es el momento en que el Homo Sapiens da sus primeros pasos y alcanza a coexistir con criaturas legendarias como son la Megafauna (gigantescos mamíferos del Cuaternario).

En los juegos de rol podemos tomarnos la libertad de mezclar a esta Megafauna con otros animales y periodos de la historia, por ejemplo en un mundo de fantasía podemos crear una región ártica en la cual existan estas magníficas bestias, para ello existe mucha información sobre variadas especies de este periodo, ya con la información solo debes crear las estadísticas.

Entre ellos están los más conocidos Mamut Lanudo, Tigre Dientes de Sable (Smilodon), el Oso de las Cavernas y el Megaterio (que dio origen al mito de los gigantes en la Grecia Antigua).

Mamut Lanudo

Smilodon

Oso de las Cavernas (Ursus Spelaerus)


Megaterio (Milodon)

También existen otros mucho más exóticos y monstruosos ideal para renovar tu stock de criaturas en alguna partida ambientada en el frío y las estepas como es el Elasmoterio, un enorme rinoceronte asiático que originó la leyenda del Unicornio ya que poseía solo un cuerno.


El Glipodonte, un gigantesco armadillo de 3 mts y casi 1,5 toneladas de peso.

El Lobo Terrible o “Canis Dirus” de 80 kilos con robusta contextura y mandíbulas muy potentes.


El temible Andrewsarchus un mamífero carnívoro de Asia central.

Otro animal algo más conocido y que data de comienzos del terciario en territorios más cálidos antes del enfriamiento global es la “Grua del Terror” o Gastornis, una bestial ave asesina del tamaño de un caballo, que no podía volar y que fue el terror de América del sur.


Como ven dentro del bestiario del Cuaternario existen muchísimos animales que podemos incorporar, junto con esto el periodo climático de la glaciación y la lucha del Homo Sapiens por la supervivencia, así como su coexistencia con otras ramas de la evolución humana como son el Neardenthal y el Homo Erectus ofrecen escenarios para grandes aventuras.

Volviendo a la película 10.000 A.C. les recomiendo verla para tener su propia opinión pero de inmediato surge la comparación con Apocalypto que comparte ciertos elementos en común, la cual está muy por sobre el pobre trabajo de Emerich y su muy promocionada y millonaria película.

Lastima por nosotros, los que somos el público de estas cada vez más frecuentes y decepcionantes películas. Ya saben roleros a estudiar cine y libreto para que la nueva generación de cineastas traiga ideas buenas.

3 comentarios:

Gohan dijo...

Nunca me tinco esa pelicula...

Quizas si la pillo en el cable la vea.

CYA!!

Mane dijo...

Primero, te felicito por el diseño del blog creo que queda muy acorde con los textos y con tu “onda”. Agradezco que hayas hecho una crítica de esta película desde tu singular punto de vista, que siempre me ha agradado mucho, pues me ha arrojado un vistazo general.

10.000 A.C

Aun no he ido a verla, no he ido porque no me tincó como para incluirla dentro de los “urgentes” pero si como para ir a conocer la calidad visual con la que habían desarrollado el tema. Más que trama siempre esperé efectos especiales que valieran los millones invertidos y es una gran lástima darme cuenta que no estaba tan equivocada al no esperar un argumento decente. Es muy triste en verdad que la cartelera de nuestros cines se llene de los pecados fílmicos que tanto detesto, como el excesivo presupuesto y el poco cerebro.

En esta, como tu bien dijiste, se podría haber explotado muchísimo la era en la que se desarrolla y haber invertido más en un buen equipo de investigación y haberle dado más lucas al guionista para hacer una película memorable. No entiendo el afán de hacer películas malas y botar millones para alimentar la baja capacidad crítica de la masa.

Ahora, claramente la veré… para sumarla a la gran lista de “esto no se debe hacer” y para agregar al anecdotario al personaje de mencionas: D´Leh, que debe ser un impresionante representante de la visión estadounidense sobre el pasado, tan representativa y fiel.

Un abrazo. *^.^*

David dijo...

Gracias por tus comentarios preciosa =), es cierto esta película entra entra en la categoría “esto no se debe hacer”, y el protagonista es un yanki cavernario, solo le falta la bandera de USA hecha en cuero.